Saltar al contenido
viernes 28 de agosto de 2026 · Buenos Aires
Dólar oficial $1.535  ·  Dólar blue $1.555  · 
SL

Seamos Libres

que lo demás no importa nada
Ahora
Según The Economist

The Economist señala al polo como el sector más competitivo de la Argentina

La revista británica destaca que la industria del polo argentino exporta genética equina, atrae inversión extranjera y lidera el mercado mundial pese a los vaivenes de la economía local.

Por Redacción Seamos Libres 3 min de lectura
Foto: Infobae

Un informe de The Economist ubicó al polo como el sector más competitivo de la economía argentina a escala global, por encima de otros rubros habitualmente señalados como motores de crecimiento, como Vaca Muerta, el agro o la minería. Según la publicación, el deporte generó un ecosistema económico propio que atrae inversiones del exterior y exporta conocimiento, servicios y genética equina con resultados sostenidos en el tiempo.

El medio británico describió esta transformación a partir de zonas como el corredor entre Pilar y General Rodríguez, en la provincia de Buenos Aires, donde el paisaje rural se llenó de clubes, caballerizas y campos dedicados exclusivamente a la actividad. Maximiliano Fernández, mánager de un equipo, contó a la revista que hace 25 años, cuando llegó por primera vez a la zona, «no había nada». The Economist definió a este universo como «una burbuja dentro del país: tiene su propia economía. Y esa economía es líder mundial».

El reporte repasa el origen del deporte —que sitúa en Persia hacia el siglo VI a.C. y su formalización moderna bajo oficiales británicos en India— y remarca que Argentina logró imponerse en la escena mundial incluso en períodos de crisis económica local. Según la publicación, 27 de los 30 principales jugadores profesionales actuales son argentinos.

La ventaja no se limita al plano deportivo. Las familias tradicionales del circuito desarrollaron programas de cría de caballos que hoy son referencia internacional: de los 1.140 caballos que compitieron el año pasado en la Queen’s Cup británica, 1.000 tenían sangre argentina, según el dato citado por la revista. En materia exportadora, entre enero y noviembre del último año el país envió 2.900 caballos —el 75% destinados al polo— a 38 países, liderando ese mercado a nivel mundial.

The Economist también destacó la inversión en investigación y desarrollo, con la clonación de ponis como caso testigo: en 2010 se vendió por 800.000 dólares un clon de Dolfina Cuartetera, considerada una de las mejores yeguas de la historia del polo argentino. La irrupción de caballos con edición genética llevó, además, a que la Asociación Argentina de Polo prohibiera su participación en competencias oficiales.

El veterinario Juan Martín Batistuta, que hace dos décadas atendía sobre todo caballos de carrera y hoy trabaja casi exclusivamente con ponis de polo, dijo a la revista que nunca estuvo tan ocupado. Fernández agregó que el fenómeno ya no se limita a Buenos Aires: «Desde Córdoba hasta la Patagonia, hoy existen muchos más clubes». Argentina cuenta actualmente con 177 clubes de polo, mientras la disciplina ganó visibilidad internacional con un documental de Netflix y transmisiones por ESPN.

The Economist remarcó que, mientras la economía argentina mostró fuertes oscilaciones mensuales en los últimos meses, el circuito del polo se sostiene gracias al ingreso constante de inversión extranjera de los llamados «patrons», que compran tierras, contratan jugadores y adquieren caballos, generando un efecto derrame sobre petiseros, herradores, entrenadores, veterinarios y arquitectos. La revista cerró su análisis sugiriendo que el propio presidente Javier Milei, aficionado al polo, podría mirar en esta industria un ejemplo de aprovechamiento de ventajas competitivas y de atracción de inversión. La información fue publicada originalmente por The Economist y replicada por Infobae.

Fuente: Infobae

Más de Economía

Ver todo →