Bolivia sube el diésel 84% por exigencia del FMI y estalla en protestas
El gobierno de Rodrigo Paz admitió que el ajuste al diésel industrial es condición del FMI para un crédito de 1.900 millones de dólares, mientras productores bloquean rutas.
El gobierno boliviano confirmó que el aumento del 84% en el precio del diésel para grandes compradores responde a una exigencia del Fondo Monetario Internacional para desembolsar un crédito de 1.900 millones de dólares. La medida generó protestas, bloqueos de rutas y escasez de combustible en varias regiones del país.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó ante un grupo de alcaldes que el organismo estableció la liberación de precios de los hidrocarburos como condicionamiento para acceder al financiamiento, en el marco de lo que el gobierno describe como la peor crisis económica boliviana en cuatro décadas.
El decreto, aplicado la semana pasada, elevó el precio del diésel de 0,85 a 1,56 dólares por litro para empresas corporativas, exportadores, mineras y grandes industrias. La gasolina no sufrió cambios. Aramayo justificó la decisión al sostener que el Estado no puede seguir financiando un subsidio con, según sus palabras,



