Roces entre el Gobierno y el PRO por las PASO y la Ciudad
Referentes de ambos espacios armaron una mesa de negociación, pero persisten diferencias por las primarias y por el reparto de poder en la Capital.
El Gobierno y el PRO pusieron en marcha una mesa de negociación que se reunirá cada dos semanas, con la participación de Fernando de Andreis y Cristian Ritondo por el lado amarillo, y Martín y Eduardo “Lule” Menem junto a Diego Santilli por La Libertad Avanza. El objetivo declarado es avanzar hacia un acuerdo electoral, pero las primeras señales muestran que la desconfianza entre ambos espacios sigue vigente.
Uno de los puntos de fricción es la continuidad de las PASO. De Andreis, mano derecha de Mauricio Macri, sostuvo: «Las PASO son un instrumento que funciona y da legitimidad. Personalmente creo que hay que mantenerlas». El dirigente también planteó que un eventual acuerdo no debería impedir que el PRO presente candidatos propios en la Ciudad y la Provincia: «No hay nada más importante que la presidencia de la Nación», señaló.
La postura choca con la intención oficialista de reformar el sistema electoral, una iniciativa que hoy está trabada en el Senado y que necesita el respaldo de los gobernadores del PRO para avanzar. Dentro del propio partido amarillo también hay voces críticas sobre el sentido de una alianza. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, cuestionó: «El rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección».
A la disputa se suma el precandidato presidencial Hernán Lacunza, quien confirmó que no bajará su candidatura y cuestionó la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de prestar dólares a empresas que no generan divisas: «Ya ampliamos los préstamos a fines de los noventa. Terminamos con la pesificación asimétrica, no cometamos los mismos errores», advirtió.
En paralelo, Karina Milei redobla la presencia libertaria en la Ciudad de Buenos Aires, terreno históricamente dominado por el PRO. Esta semana está prevista una recorrida suya por una fábrica en el sur porteño, mientras que su delegada en la Ciudad, Pilar Ramírez, impulsa en la Legislatura proyectos propios, entre ellos uno para eliminar las PASO en CABA y transferir al cuerpo legislativo la potestad de fijar el calendario electoral, hoy en manos del jefe de Gobierno.
Desde el entorno de Jorge Macri restaron dramatismo a la interna: «Jorge siempre va a estar en la construcción para reafirmar el cambio y que el kirchnerismo/peronismo no vuelva a gobernar. En la Ciudad nosotros estamos muy bien y la valoración de la gestión está en alza», señalaron desde su mesa chica.
Con información de Clarín.



