Qué variables definirán la presión cambiaria en 2027, según Invecq
Una consultora privada identificó dos factores del sector privado que marcarán el frente cambiario de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya presentó el programa financiero para 2027 y sostiene que no será el típico esquema de un año electoral. Sin embargo, persisten dudas en el mercado sobre qué ocurrirá con el dólar en la previa de las elecciones presidenciales, en las que Javier Milei buscará la reelección.
La consultora Invecq identificó dos variables del sector privado que considera claves para anticipar la presión sobre el frente cambiario: la liquidación de divisas proveniente de obligaciones negociables y préstamos, por un lado, y la demanda de dólares por parte de los privados, por el otro. Según la firma, ambos factores pueden sumar o restar tensión sobre las cuentas externas en un año que combinará vencimientos, necesidades de financiamiento y el proceso electoral.
El análisis parte de una previsión de cuenta corriente positiva en base caja para 2027, aunque menor a la de otros períodos. El principal interrogante, señaló la consultora, se concentra en la cuenta financiera y en el cumplimiento de los supuestos del programa oficial.
«Si bien el Tesoro ya presentó el programa financiero para 2027, este contemplaba algunos supuestos optimistas. Habrá que monitorear de cerca dos variables determinantes del sector privado, que quitarán o sumarán presión al balance cambiario: la liquidación por Obligaciones Negociables y préstamos, que viene siendo central desde fines de 2024 pero perdió fuerza notoriamente en los últimos dos meses; y la demanda de divisas por parte de los privados, que en años electorales suele crecer y ya se incrementó en julio», destacó Invecq en su informe.
Respecto del primer punto, la consultora recordó que ese flujo tuvo un rol central desde fines de 2024, aunque perdió impulso en los últimos meses. Las obligaciones negociables son instrumentos de deuda emitidos por empresas, y junto con los préstamos generan ingresos de dólares cuando el sector privado accede a financiamiento. En agosto de 2026, el Banco Central estimaba que restaban liquidar más de USD 4.400 millones de deuda corporativa, cifra que no incluía la reciente colocación de YPF por USD 1.200 millones, que también aportará a la oferta de divisas.
En cuanto a la demanda de los privados, la consultora estimó que, de sostenerse el ritmo actual, la demanda anual para ahorro rondaría los USD 24.000 millones, una cifra baja frente a lo registrado en septiembre (USD 4.600 millones) y octubre (USD 3.500 millones) de 2025, durante las elecciones legislativas.
El esquema financiero oficial para 2027 parte de un saldo excedente de USD 3.700 millones de 2026 y contempla compras de dólares al Banco Central por USD 4.900 millones, un roll over del sector público por USD 1.800 millones, desembolsos del FMI por USD 1.700 millones, transferencias de organismos internacionales por USD 4.200 millones, emisiones locales por USD 5.000 millones, préstamos bilaterales por USD 2.000 millones y privatizaciones por USD 1.500 millones.
Dos de esas metas concentraron la atención del mercado: la posibilidad de captar USD 5.000 millones en el mercado local y la compra de USD 4.900 millones al Banco Central, ambas en un año electoral. Nicolás Cappella, de Invertir en Bolsa (IEB), consideró que ambos objetivos figuran entre los más exigentes del programa. «Va a depender mucho de cómo esté el ánimo del mercado de cara a las elecciones. Si hay un clima de optimismo, debería poder cumplirse. Si no, va a ser un poco más desafiante», afirmó.
Desde la consultora Analytica también calificaron como «desafiante» la meta de emitir USD 5.000 millones en el mercado local, y advirtieron que la demanda de dólar ahorro puede crecer en el contexto electoral y reducir los fondos disponibles para colocaciones de deuda pública.
Con información de Infobae.



