Diputados trata la reforma del Banco Central: seis ejes clave
El proyecto busca terminar con el financiamiento del BCRA al Tesoro, achicar su mandato a la estabilidad de precios y endurecer la remoción de sus autoridades.
La Cámara de Diputados debate este miércoles un proyecto que reforma la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa busca redefinir el rol de la entidad y cortar los vínculos financieros que hoy mantiene con el Tesoro nacional, en lo que el propio texto describe como un intento de revertir los cambios introducidos en 2012 durante el kirchnerismo.
El eje central es la eliminación de todas las vías por las que el BCRA puede financiar al sector público. El proyecto deroga los adelantos transitorios al Gobierno nacional, que hasta 2012 tenían límites estrictos y luego fueron ampliados. Según los fundamentos de la iniciativa, con el esquema vigente la actual gestión pudo haber girado al Tesoro hasta 36,6 billones de pesos por esa vía, una cifra equivalente a más del 80% de la base monetaria actual. También se prohíbe que el organismo preste dinero a la Nación, provincias, la Ciudad de Buenos Aires o municipios, y que compre títulos públicos en el mercado primario.
El texto elimina además el concepto de reservas de libre disponibilidad, vigente desde la convertibilidad, que según el mensaje oficial dejó como saldo letras intransferibles por 69.400 millones de dólares en el activo del Banco a abril de 2025. Para ordenar esa herencia, se crea un régimen transitorio que destinará parte de los resultados del ejercicio a cancelar esas letras y los adelantos pendientes, con sus vencimientos prorrogados hasta saldarlos.
Otro punto central endurece el régimen de utilidades: solo podrán girarse al Estado las ganancias realizadas y líquidas, quedando afuera las que surjan de variaciones cambiarias o del valor del oro. El proyecto exige además que las reservas del Banco equivalgan a la mitad de su capital antes de habilitar cualquier transferencia, que deberá usarse exclusivamente para pagar deuda pública. Los fundamentos sostienen que así se cierra un mecanismo que, según señalan, fue usado por todos los gobiernos desde la convertibilidad, incluida la actual administración de Javier Milei.
En materia institucional, la reforma establece causales taxativas para remover al directorio del BCRA, con un proceso que requerirá un decreto del Poder Ejecutivo y la aprobación de dos tercios de ambas cámaras del Congreso. Se elimina la comisión bicameral creada en 2010 tras el intento de desplazar a Martín Redrado, así como la posibilidad de que el Ejecutivo remueva autoridades por decisión propia. También se quita al Ministerio de Economía su lugar en las reuniones de directorio.
El proyecto redefine también la misión del organismo: pasa a tener como objetivo único preservar el valor de la moneda, dejando de lado los objetivos de empleo y desarrollo económico incorporados en 2012. Por último, se actualizan aspectos operativos vinculados al manejo de reservas, como su inembargabilidad y la posibilidad de usarlas como garantía en operaciones de banca central.
La nota se basa en información publicada por Infobae.



