Plazos fijos UVA: por qué crece su uso como cobertura ante la inflación
El stock de este instrumento subió 496,5% en 2026 y se ubica entre las opciones preferidas por los ahorristas para proteger su poder adquisitivo.
Los plazos fijos UVA ganaron terreno entre los ahorristas argentinos durante 2026. Este instrumento, que ajusta el capital según la inflación, volvió a ser una opción atractiva para quienes buscan que sus pesos no pierdan valor frente a la suba de precios.
Según el último Informe Monetario Diario del Banco Central, el saldo de plazos fijos UVA/CER alcanzó los $1,695 billones al 18 de agosto. Aunque en los últimos 30 días la cifra cayó más de 4%, el salto acumulado en lo que va de 2026 es de 496,5%. Comparado con el año anterior, el stock creció 301,7%.
El mecanismo de estos depósitos se basa en la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que se actualiza a diario según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), atado al índice de precios que mide el INDEC. De esta forma, el capital invertido se ajusta automáticamente por inflación y suma además una tasa de interés real.
El interés por este tipo de cobertura se explica en parte por la dinámica de precios del último tiempo: el IPC acumuló una suba anual de 19,3%, después de un 2,1% en julio. Durante buena parte de 2025, con la inflación más contenida, las tasas fijas tradicionales resultaban más atractivas. Pero la aceleración de precios en el arranque de este año inclinó la balanza hacia los instrumentos ajustables.
La cobertura, sin embargo, tiene límites: protege frente a la inflación en pesos, pero no ante una suba brusca del dólar. Si el tipo de cambio sube de forma repentina, los ahorros en UVA pueden perder poder de compra en términos de moneda extranjera, ya que el ajuste solo contempla la inflación local.
Otro punto a tener en cuenta es la liquidez. El dinero debe permanecer inmovilizado al menos 90 días, sin posibilidad de retiro anticipado sin penalidad. Existen plazos de hasta 1.095 días según la entidad, y también variantes precancelables que permiten retirar el capital antes del vencimiento, aunque con una tasa fija menor a la pactada originalmente y luego de un período mínimo de permanencia, habitualmente de 30 días.
El Banco Nación introdujo en abril cambios en su producto UVA para dar respuesta al problema de iliquidez: desde entonces, ofrece una modalidad que paga intereses mensuales, con una tasa anual de hasta 4,5%, mientras que el capital ajustado se entrega al vencimiento. El plazo mínimo sigue siendo de 90 días y el máximo de 1.095, con una inversión inicial desde 1.500 pesos.
Fuente: Infobae.



