Los subsidios a la energía tocaron un máximo anual y el Gobierno apuesta a bajarlos
En julio se destinaron $874.568 millones a subsidios energéticos, el mayor desembolso del año. El Ejecutivo ratificó como innegociable la meta fiscal del 0,56% del PBI.
Los subsidios energéticos alcanzaron en julio su mayor desembolso mensual de 2026, impulsados por el mayor costo de la electricidad durante el invierno. Según los últimos datos del Ministerio de Economía, ese mes se destinaron $874.568 millones a este concepto, un 22,4% más que en junio y un 7% más que en julio de 2025 en términos nominales.
En los primeros siete meses del año, las erogaciones totales sumaron $4,2 billones, un 82,4% más que en igual período de 2025. El salto se concentró en los meses de mayor demanda energética y estuvo asociado a la baja generación hidroeléctrica y al encarecimiento internacional de la energía por la guerra, factores que el Estado no trasladó por completo a las tarifas.
Desde el Gobierno señalaron que esperan que la presión ceda en la segunda mitad del año. «En este segundo semestre el costo va a bajar y, por lo tanto, el gasto en subsidios se va a reducir», indicaron fuentes oficiales, que ratificaron como «innegociable» la meta de cerrar 2026 con subsidios energéticos equivalentes al 0,56% del PBI. El objetivo oficial es además terminar el año con una cobertura tarifaria cercana al 71%.
Los relevamientos privados coinciden en que el aumento estuvo explicado principalmente por el sistema eléctrico. La consultora Economía & Energía calculó que en el primer semestre se devengaron US$2.147 millones en subsidios energéticos, un 80% más que en igual período de 2025, con Cammesa como principal responsable del incremento. Según esa consultora, los precios estacionales deberían subir 22% para recuperar la cobertura tarifaria del año pasado.
El Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA-Conicet) registró una dinámica similar: hasta el 17 de agosto, las transferencias a Cammesa crecieron 93% nominal y 46% real interanual, mientras que los subsidios vinculados al gas, como Enarsa y el Plan Gas, cayeron. El economista del IIEP Julián Rojo explicó que esto refleja un cambio en la composición de los subsidios, con más peso de la electricidad.
El Monitor Eléctrico de RICSA estimó que en julio la tarifa residencial promedio cubrió apenas el 35% del costo real de generación, contra el 44% de enero, con una brecha financiada por subsidios que llegó al 65%. El IIEP, con otra metodología, calculó una cobertura promedio del 46% en agosto.
Tanto en el Gobierno como entre los economistas consultados esperan que la cobertura mejore con la baja estacional de costos tras el invierno. Rojo estimó que si la cobertura vuelve a superar el 85% en los próximos meses, el promedio anual podría cerrar cerca del 75%. El economista de Empiria Nicolás Gadano coincidió en que el Ejecutivo buscará aprovechar el fin de la temporada fría para recomponer cobertura sin modificar sustancialmente las tarifas.
Nota basada en información publicada por Clarín.



