Letonia vota en medio de la guerra en Ucrania y la suba del costo de vida
Unos 1,5 millones de letones eligen los 100 escaños del Saeima en una elección marcada por la seguridad fronteriza con Rusia y la inflación.
Letonia celebró este sábado elecciones parlamentarias con la participación de unos 1,5 millones de ciudadanos habilitados para votar. En juego estaban los 100 escaños del Saeima, el Parlamento unicameral del país báltico, con 14 partidos y alianzas compitiendo por representación.
Los colegios electorales funcionaron entre las 8 y las 20, hora local. Los sondeos previos anticipaban un resultado fragmentado, sin ninguna fuerza capaz de alcanzar la mayoría por sí sola, lo que anticipa negociaciones para formar el próximo gobierno.
La campaña estuvo dominada por la preocupación por la seguridad nacional. Letonia limita con Rusia y Bielorrusia y es miembro de la OTAN y la Unión Europea. La guerra de Rusia contra Ucrania y una serie de incidentes con drones que afectaron el espacio aéreo letón —y que habían contribuido a la caída de la coalición de gobierno anterior— marcaron buena parte del debate político.
El actual primer ministro, Andris Kulbergs, llegó al cargo en mayo al frente de una coalición de cuatro partidos, tras la crisis desatada por el manejo de esos episodios. Su gestión sostiene una política de respaldo a Ucrania, el refuerzo de las capacidades de defensa y detección de drones, y el compromiso de destinar el 5% del PBI a gasto en defensa.
La dimensión de seguridad se trasladó incluso a la jornada electoral: a pedido de Riga, Alemania desplegó cuatro cazas Eurofighter para reforzar la protección del espacio aéreo letón mientras se desarrollaba la votación.
En los sondeos previos, la Lista Unida, de centro-derecha y liderada por Kulbergs, aparecía al frente, aunque sin una ventaja definitoria. Entre las otras fuerzas con chances de entrar al Parlamento figuran Poder Soberano/Alianza de Jóvenes Letones, Letonia Primero, los Progresistas, la Alianza Nacional, Nueva Unidad y la Unión de Verdes y Agricultores.
La política hacia Rusia y Ucrania divide a los partidos: mientras el gobierno saliente defiende el alineamiento con la UE y la OTAN y el apoyo a Kiev, sectores de la oposición proponen revisar o reducir esa ayuda y priorizar la agenda doméstica.
A esas discusiones se suman otros problemas internos que pesaron en la campaña, como el aumento de precios, los salarios, el estado del sistema sanitario, la emigración y el envejecimiento poblacional.
Con información de El Litoral.



