La inflación mayorista subió 2,1% en agosto, el nivel más alto desde mayo
El índice que mide el Indec quedó por encima de la inflación minorista y estuvo empujado por el salto del petróleo en medio del conflicto en Medio Oriente.
El Indec informó que la inflación mayorista de agosto fue de 2,1%, con una suba de 2,1% en los productos nacionales y de 2,9% en los importados. Es el registro más alto desde mayo, cuando había marcado 2,5%, y representa un salto respecto del 0,8% de julio.
El organismo señaló que el repunte estuvo impulsado principalmente por el precio del petróleo, que en agosto subió 8% en medio del conflicto entre Estados Unidos e Irán y cerró en 90 dólares el barril.
El dato mayorista quedó por encima de la inflación minorista de agosto, que fue de 1,7%, la más baja en 14 meses. En la comparación interanual, el índice mayorista marcó 29,8% y en lo que va del año acumula 19,1%, en ambos casos por debajo de los niveles minoristas del período (33,5% interanual y 21,3% acumulado).
El resultado de julio había sido celebrado por el presidente Javier Milei, quien en la red social X escribió: «Y al final Julio empezó con cero. Inflación mayorista = 0,8». El mandatario había pronosticado que a partir de agosto la inflación mensual bajaría del 1%, un objetivo que hasta ahora no se cumplió ni en el índice minorista ni en el mayorista.
La consultora LCG advirtió que la inflación mayorista volvió a ubicarse por encima de la minorista de bienes, lo que presiona sobre los márgenes comerciales. Según la firma, la dinámica de los próximos meses dependerá del tipo de cambio, que se mantiene estable, y del precio internacional del petróleo, que sigue siendo volátil. LCG proyecta que la inflación mayorista de septiembre sea algo menor a la de agosto y estima una variación interanual de 27,5% para diciembre.
El Indec también informó que el costo de la construcción aceleró en agosto, con una suba de 2,5% frente al 2,1% de julio, explicada principalmente por el aumento de la mano de obra (3,2%), mientras los materiales mantuvieron un ritmo similar.
Un factor a seguir es el atraso acumulado de los precios de los combustibles, cercano al 20% según fuentes del mercado consultadas por Clarín. Los valores en los surtidores están congelados desde abril por un acuerdo privado entre petroleras y el Estado, a través de YPF, que evita trasladar de forma abrupta las variaciones del petróleo a los consumidores. Si el crudo se mantiene en niveles altos —ya subió otro 16% en la primera quincena de septiembre, hasta los 105 dólares—, crecen las chances de una actualización de precios en los surtidores que podría generar un rebrote inflacionario.
Nota basada en información publicada por Clarín.



