LA FARSA LIBERTARIA EN MARCOS JUÁREZ: GERARDO PASQUALI, EL «KUKA» EXPESTO POR AUDIOS
El contraste entre su discurso liberal y las maniobras de territorio quedó al desnudo tras la filtración de grabaciones que revelan prácticas clientelares y compra de voluntades, explicando por qué el armado oficial de la libertad avanza le negó el sello en la ciudad.
En la ciudad, la campaña electoral dejó al descubierto una contradicción flagrante: la de Gerardo Pasquali, un candidato que ante cada micrófono se golpea el pecho invocando las ideas de Javier Milei y el libre mercado, pero que al caminar los barrios recurre a los métodos más rancios del asistencialismo y el clientelismo electoral.
El contraste es obsceno y ya no se trata de meras sospechas. La filtración de audios comprometedores terminó de dinamitar el relato: en las grabaciones quedan al desnudo las maniobras explícitas para operar en el territorio mediante la compra de voluntades. Operadores, acuerdos bajo la mesa y promesas de dádivas a los vecinos reemplazan cualquier discusión de proyectos genuinos, reproduciendo al milímetro el manual de supervivencia del kirchnerismo más prebendario.
Esta incoherencia explica por qué el armado oficial de La Libertad Avanza le cerró las puertas y le negó el sello partidario. Huérfano del respaldo nacional de Gabriel Bornoroni, Pasquali no dudó en tejer alianzas de conveniencia con la vieja política local para sostener su candidatura, mientras sigue apropiándose indebidamente de una retórica libertaria que sus propios audios desmienten. Prometer obra pública expansiva como motor de empleo, orquestar maniobras clientelares y repartir favores a cambio del voto no es liberalismo; es populismo de manual pintado de violeta.



