La cobertura cambiaria roza los niveles previos a las elecciones de 2025
Los inversores privados acumulan más de US$12.000 millones en bonos atados al dólar, cerca del pico de octubre pasado.
El mercado argentino volvió a reforzar sus posiciones de cobertura frente al dólar. Según datos de la consultora 1816, los inversores privados ya suman más de US$ 12.000 millones en bonos ajustados a la variación del tipo de cambio oficial, un nivel que se acerca al máximo alcanzado durante las elecciones legislativas de 2025, cuando ese stock llegó a rozar los US$ 15.000 millones.
El fenómeno se explica en parte por el cambio de estrategia del Banco Central. Tras el triunfo electoral de Javier Milei el año pasado, la entidad había aprovechado el excedente de divisas para reducir su exposición en el mercado de futuros: la posición corta cayó a US$ 278 millones a fines de agosto, desde US$ 485 millones en julio.
Sin embargo, esa reducción de futuros fue compensada por un salto en los bonos dólar linked, que el Gobierno ofrece como una suerte de seguro de cambio. Empresas e inversores cambian pesos por estos títulos, que garantizan un rendimiento atado a la evolución del dólar oficial. El stock se triplicó desde mayo, cuando rondaba los US$ 4.000 millones.
Operadores consultados por Clarín atribuyen el fenómeno al temor por las elecciones del año próximo y a la percepción de que el tipo de cambio está atrasado. Desde fines de mayo, el dólar mayorista subió 9,5%, hasta los $ 1.525, por encima de una inflación acumulada del 8% en el mismo período.
En ese lapso, empresas y provincias colocaron deuda en dólares por unos US$ 5.700 millones. Con el cepo vigente para las compañías, muchas de ellas optan por resguardar esos pesos en instrumentos dólar linked mientras definen en qué invertirlos, según explicó Diego Chameides, jefe de research del Banco Galicia.
La estrategia oficial busca absorber pesos y descomprimir la presión sobre las reservas, limitando el uso de futuros en el Rofex. En julio y septiembre, el Tesoro realizó canjes con el Banco Central para ampliar su capacidad de intervención con títulos dólar linked. Según el analista Walter Stoeppelwerth, esta vía resulta más efectiva que los futuros porque absorbe pesos del sistema en lugar de solo exigir un colateral parcial.
El esquema, no obstante, conlleva riesgos fiscales: si el dólar oficial sube al vencimiento de los bonos, el Tesoro deberá afrontar un mayor pago de capital en pesos. El Gobierno había asegurado en mayo, ante el FMI, que las intervenciones con dólar futuro y dólar linked serían



