Kevin y Luciano Benavides, los hermanos salteños que hicieron historia en el Dakar
De aprender a andar en moto en Salta a romper récords en la competencia más extrema del deporte motor: la historia de los dos campeones argentinos.
Kevin Benavides tenía apenas tres años cuando se subió por primera vez a una moto en Salta. Su hermano menor, Luciano, hizo lo propio a los cinco. Décadas después, ambos ostentan récords en el Rally Dakar y siguen peleando por nuevos objetivos en la cima del deporte motor mundial.
«Empecé en moto a los tres años, aprendiendo en bici un día, y al día siguiente aprendiendo en moto. Y te puedo decir que desde ese día no bajé nunca más de una moto», contó Kevin, el mayor de los hermanos, en diálogo con Infobae. Su carrera arrancó en el enduro, con campeonatos argentinos y latinoamericanos, hasta el salto al rally.
Luciano recorrió un camino similar: «Yo empecé a los cinco a andar en moto. En Salta no había muchas competencias, y menos para esa edad (…) empezó como un hobby, porque también venimos de Salta, donde en el mundo de las motos era muy difícil aspirar a ser profesional o vivir de eso», relató.
Kevin debutó en el Dakar en 2016, cuando la competencia todavía se corría en Argentina. «En ese primer Dakar me acuerdo que ya en el tercer día de competencia gané mi primera etapa (…) Terminé cuarto en ese Dakar 2016», recordó. Ese resultado le abrió las puertas como piloto oficial de Honda HRC. Terminó segundo en 2018 y finalmente ganó la carrera en 2021, convirtiéndose en el primer argentino en lograrlo. Repitió el título en 2023, con una diferencia de apenas 43 segundos sobre el australiano Toby Price, entonces récord de definición más ajustada.
El propio debut de Kevin le abrió el camino a Luciano en KTM, aunque su llegada al rally no fue sencilla: «Me perdí en el desierto, no sabía dónde estaba», admitió sobre sus primeros entrenamientos. Con el tiempo, construyó su propia carrera: en 2023 se consagró campeón del Mundial de Rally Raid, el mismo año en que Kevin ganaba su segundo Dakar.
En enero de este año, Luciano cumplió el objetivo que perseguía desde su debut: ganó su primer Dakar, con apenas dos segundos de ventaja sobre el estadounidense Ricky Bravec, superando el propio récord de definición ajustada que tenía su hermano. Son, según remarca la nota de Infobae, los únicos dos pilotos de todas las categorías que ganaron la carrera por menos de un minuto de diferencia.
Ese título llegó pese a que Luciano corrió lesionado: se había roto la rodilla y se había luxado el hombro meses antes en Marruecos. «Nadie me tenía como el favorito. Nadie, ni mi propio equipo», señaló.
Kevin, por su parte, se aleja ahora de las motos tras un grave accidente en una edición anterior del Dakar, que lo dejó cinco días en coma. Ya compite en autos en el Desafío Ruta 40 y se prepara para su primer Dakar en la categoría de cuatro ruedas. Luciano, mientras tanto, pelea por su segundo título mundial de motos, a falta de dos fechas, antes de afrontar en enero de 2027 la defensa de su corona en el Dakar.
Fuente: Infobae.



