El peronismo arma una diplomacia paralela con Brasil, China y el Papa
Kicillof, Massa y el exembajador Vaca Narvaja tejen vínculos con Lula, Beijing y el Vaticano, en las antípodas de los socios internacionales de Milei.
Distintos sectores del peronismo opositor avanzan en la construcción de una red de vínculos internacionales que funciona como contracara de la política exterior del Gobierno. La estrategia combina gestos hacia Brasil, China y el Vaticano, con la mira puesta en las elecciones presidenciales del año próximo.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof tiene previsto participar la semana próxima en la Cumbre Panamericana que se realizará en Montevideo, convocada por el espacio Patria Grande y organizada con el auspicio del presidente uruguayo Yamandú Orsi. Del encuentro también participarán, según trascendió, el excanciller Jorge Taiana, el diputado Eduardo Valdés y el presidente del bloque del Parlasur, Gabriel Fuks, además de referentes de gobiernos de izquierda de la región y de dirigentes demócratas de Estados Unidos.
En paralelo, referentes massistas y kirchneristas expresaron respaldo al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva de cara a las elecciones en Brasil, donde competirá con Flávio Bolsonaro, con quien el gobierno de Javier Milei mantiene una relación de cercanía. Kicillof ya había mostrado sintonía con Lula durante una gira por España en abril pasado, donde también se reunió con funcionarios del gobierno de Pedro Sánchez.
Sergio Massa, por su parte, mantiene contacto con Lula y con el exministro de Economía brasileño Fernando Haddad. Según trascendió, a fines de junio Haddad compartió una cena con una docena de diplomáticos argentinos en actividad, en la que se habría discutido de forma crítica la política exterior del Gobierno.
El acercamiento a China es otro de los ejes de esta estrategia, con el exembajador Sabino Vaca Narvaja como principal referente. Vaca Narvaja, que se desempeñó como embajador en Beijing durante el gobierno de Alberto Fernández, fue reconocido recientemente por el gobierno chino en Kirguistán. En diálogo con La Nación, cuestionó la política exterior oficial: «Milei compra rivalidades ajenas y se pelea con sus principales socios comerciales, Brasil y China», sostuvo, y agregó que «pelearse con Brasil y China para alinearse automáticamente con Estados Unidos no amplía nuestra autonomía; achica nuestro margen de maniobra».
La llegada a la Argentina del papa León XIV, prevista para noviembre, también forma parte del tablero. Según reconstruyó La Nación, desde su prisión domiciliaria la expresidenta Cristina Kirchner busca hacerle llegar al Pontífice su reclamo sobre lo que ella misma describe como una situación de «proscripción» electoral, un mensaje que, según fuentes cercanas, canaliza el dirigente Oscar Parrilli.
El armado incluye además el resurgimiento del Grupo Puebla, que nuclea a expresidentes y dirigentes progresistas de la región, y que en los últimos días recibió al gobernador riojano Ricardo Quintela. Con estos movimientos, el peronismo busca posicionarse como alternativa a la alianza que el Gobierno mantiene con la administración de Donald Trump y con Israel.
Fuente: La Nación.



