El Gobierno prorrogó subsidios a luz y gas para contener el aumento en octubre
La medida busca moderar el impacto de los costos internacionales de energía por la guerra en Medio Oriente. Las facturas subirán en línea con la inflación de agosto.
El Gobierno Nacional decidió mantener durante octubre las bonificaciones para los usuarios residenciales de electricidad y gas natural, en medio de la persistencia de la guerra en Medio Oriente y su efecto sobre los costos internacionales de la energía, según informó en un comunicado oficial.
Con esta decisión, el aumento promedio de las facturas será de 1,64% en electricidad y 2,24% en gas natural, valores que el propio comunicado ubicó «en línea con el 1,7% de inflación registrado en agosto», último dato disponible del INDEC.
La medida sostiene en 200 kWh mensuales el consumo bonificable de electricidad y extiende por un mes más la bonificación general del 50% para el gas. El esquema original de Subsidios Energéticos Focalizados preveía que ese beneficio bajara a 0% en octubre, algo que finalmente no ocurrirá.
Según el comunicado, la medida forma parte del «avance del Gobierno en el proceso de normalización tarifaria sin resignar las metas fiscales».
Los hogares que cumplan los requisitos recibirán una bonificación total del 75% sobre la energía, que combina el descuento general del 50% con uno extraordinario del 25% en electricidad y del 24,25% en gas natural y gas propano por redes.
El beneficio eléctrico alcanza únicamente a los clientes de Edenor y Edesur en el AMBA, donde el Estado Nacional fija las tarifas. En el resto del país, esa potestad corresponde a los entes reguladores locales. La regulación del gas natural, en cambio, tiene alcance federal.
El freno en los aumentos de luz y gas contrasta con otras subas que también arrancan este mes, como la del transporte público en la Ciudad de Buenos Aires, donde las tarifas subirán 3,7%. El boleto mínimo de colectivo pasará de $887,99 a $920,48, el viaje en subte de $1.753 a $1.817, y también aumentarán los peajes de las autopistas porteñas.
Pese a la prórroga de octubre, el gasto estatal en subsidios a energía y transporte muestra una fuerte caída desde diciembre de 2023. Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), el recorte real acumula un 59% hasta agosto de 2026, con el gasto pasando de $26,1 billones a $10,6 billones a valores constantes. El nivel actual es además 73% inferior al pico de subsidios registrado en junio de 2022. El Instituto Argentino de Análisis Fiscal, con otra metodología, calculó una baja similar, del 61,2%, para los subsidios energéticos.
El ajuste, de todos modos, no implicó tarifas plenas. En agosto de 2026, los hogares del AMBA pagaban en promedio el 55% del costo real de los servicios públicos, mientras el Estado seguía cubriendo el 45% restante. La cobertura es dispar: los hogares sin bonificación pagan casi la totalidad del costo de la electricidad, frente a un 33% entre los usuarios subsidiados. En gas, la brecha es aún mayor: 99% contra apenas 25%.
El mismo informe señala que en 2026 hubo una reversión parcial, con un alza real del 21% en los subsidios energéticos respecto de 2025, impulsada por transferencias al mercado eléctrico. El esquema actual concentra la ayuda en los hogares más vulnerables, aunque el Estado todavía financia una porción significativa del costo de la luz y el gas.
Fuente: Infobae.



