Córdoba lanza un plan para refinanciar deudas de familias endeudadas
El gobernador Martín Llaryora envió a la Legislatura el proyecto 'Alivio Cordobés', que busca bajar tasas y unificar los pasivos de los hogares.
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, presentó este miércoles en la Legislatura provincial un proyecto de ley para ayudar a las familias endeudadas. El programa se llama «Alivio Cordobés» y se suma a iniciativas similares que ya rigen en Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe.
Al anunciar la medida en su cuenta de X, Llaryora explicó el sentido de la iniciativa: «No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando. Es decir, situaciones cotidianas de la vida de los argentinos». El mandatario también apuntó contra el sistema financiero por el impacto de sus tasas y pidió que el proyecto sea debatido por todos los bloques legislativos.
La propuesta tiene tres objetivos, según el propio gobernador: bajar las tasas, unificar y ordenar los pasivos, y aliviar la vida doméstica de las familias.
Según datos del Gobierno provincial citados por Clarín, en Córdoba existen 3,8 millones de cuentas individuales de personas físicas —entre tarjetas de crédito, cuentas corrientes y créditos personales—, de las cuales 738 mil registran mora. Podrán acceder al programa quienes tengan ingresos de hasta 10 salarios mínimos, es decir, alrededor de 3,7 millones de personas.
La ayuda se canalizará a través del Banco de Córdoba, que además convocará a entidades financieras privadas a sumarse. El eje central es permitir que quienes tengan varias deudas de menor monto las unifiquen en una sola obligación, con una cuota mensual previsible y plazos de entre 24 y 48 meses dentro de la misma entidad. La tasa nominal anual no podrá superar el 35%.
Como incentivo, la provincia bajará a cero los Ingresos Brutos sobre los intereses, mientras que se espera que las entidades financieras resignen parte de su rentabilidad para ofrecer condiciones más favorables.
El debate se da en un contexto de suba de la morosidad: el Banco Central informó recientemente que la mora en el pago de deudas de las familias llegó al 12,8%, 0,7 puntos más que en abril y 8,3% más que en mayo del año pasado.
Sin embargo, el Gobierno nacional mantiene una postura distinta. El vocero presidencial Adrián Ravier ratificó que no habrá un plan de rescate nacional para las familias morosas. «El problema acá, en gran parte, es de los bancos y de las entidades financieras no bancarias que han otorgado créditos con tasas de interés elevadas, para cubrirse quizás de los riesgos que estaban asumiendo, y esto ha dejado comprometidas estas entidades financieras», afirmó en conferencia de prensa desde Casa Rosada, donde remarcó que usar fondos públicos para esa situación implicaría rescatar a los bancos con dinero de los impuestos.
Fuente: Clarín.



