Congreso de la FIA en Buenos Aires: qué necesita la Argentina para tener otra vez F1
Ben Sulayem y Milei encabezan la apertura del Congreso Americano de la FIA. El regreso del Gran Premio depende de la homologación del Gálvez y de una negociación con Liberty Media.
El Congreso Americano de la FIA se realizará entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre en el Four Seasons Hotel de Buenos Aires, con el Automóvil Club Argentino como anfitrión. Participarán representantes de 32 clubes de América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.
La apertura oficial estará a cargo del presidente Javier Milei, junto al presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Mohammed Ben Sulayem, el titular del ACA, César Carman, y autoridades nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires.
El programa se dividirá en dos grandes áreas: deporte motor y movilidad. En el plano deportivo se debatirán temas de seguridad en las competencias, formación de pilotos, innovación tecnológica y fortalecimiento de los campeonatos regionales. También habrá reuniones bilaterales entre autoridades políticas, dirigentes de la FIA y promotores de competencias internacionales.
El regreso de la Fórmula 1 a la Argentina no figura formalmente en la agenda oficial del Congreso, pero se descuenta que será parte de las conversaciones informales durante la visita. Milei ya había expresado su intención de avanzar en ese sentido: «Vamos a trabajar para volver a tener la Fórmula 1 en la Argentina», afirmó el Presidente.
El camino, sin embargo, tiene dos etapas bien diferenciadas. La primera es técnica: la FIA debe evaluar el autódromo Oscar y Juan Gálvez, en obras, y determinar si cumple con las exigencias para obtener la homologación Grado 1, la máxima categoría internacional. Eso implica revisar el trazado, las vías de escape, los accesos, el centro médico y los puestos de control. Sin esa aprobación, el circuito ni siquiera podría ser considerado como sede.
El primer objetivo de la remodelación del Gálvez es recibir nuevamente al MotoGP; la aspiración a la Fórmula 1 es un paso posterior y más exigente.
La segunda etapa es comercial y no depende de la FIA: una vez homologado el circuito, la negociación deberá hacerse con Formula One Management y Liberty Media, que son quienes definen las sedes del calendario y las condiciones económicas de cada carrera. Eso incluye garantías financieras, capacidad organizativa y un proyecto sostenible en el tiempo, en un calendario con numerosas ciudades interesadas y cánones cada vez más altos.
Por eso, la presencia de Ben Sulayem en Buenos Aires no garantiza una fecha ni asegura el regreso del Gran Premio. Su valor pasa por otro lado: permite presentar el proyecto ante la máxima autoridad del automovilismo mundial y conocer de primera mano los pasos pendientes.
Con información de El Litoral.



