Cómo un río de EE.UU. recuperó su curso tras demoler dos represas centenarias
En el estado de Washington, la eliminación de dos represas construidas hace más de un siglo devolvió al río Elwha más de 110 kilómetros de hábitat para los salmones migratorios.
Durante casi cien años, dos represas cortaron el paso de los salmones que subían desde el océano Pacífico hasta las montañas de la península Olímpica, en el estado de Washington, a través del río Elwha. La primera, terminada en 1913, tenía unos 33 metros de altura. La segunda, la represa Glines Canyon, se sumó en 1927 y llegaba a los 64 metros. Ambas generaban energía hidroeléctrica, pero también bloqueaban a los peces migratorios y frenaban el transporte natural de sedimentos hacia la costa. Las obras, además, inundaron territorios históricos de la comunidad indígena Lower Elwha Klallam, cuya relación con el río y los salmones se remonta a generaciones.
En 1992, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Restauración del Ecosistema y las Pesquerías del Río Elwha, que habilitó el retiro de ambas estructuras. La planificación demandó unos 20 años más: la demolición recién comenzó en septiembre de 2011 y se completó durante el verano boreal de 2014.
Uno de los mayores desafíos técnicos fue qué hacer con el material acumulado detrás de las represas durante décadas. Según cálculos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los dos embalses contenían aproximadamente 21 millones de metros cúbicos de sedimentos. Solo en los primeros dos años de remoción se desplazaron río abajo unas 8,2 millones de toneladas métricas, lo que modificó temporalmente el aspecto del río y aumentó la turbidez del agua. Ese material, sin embargo, cumple un rol clave en la formación de canales, deltas y playas, por lo que su liberación terminó siendo parte central de la restauración del estuario y la costa cercana.
La respuesta de la fauna llegó incluso antes de que terminaran las obras: en 2012, apenas iniciada la demolición, se registraron salmones Chinook migrando y desovando aguas arriba de donde había estado la represa Elwha. Con la eliminación completa de las barreras quedaron disponibles más de 70 millas —unos 113 kilómetros— de río y afluentes dentro y alrededor del Parque Nacional Olímpico.
Los monitoreos posteriores, que incluyen relevamientos con buzos, telemetría de radio, imágenes de sonar y análisis de ADN ambiental, muestran resultados dispares según la especie. El salmón Chinook exhibe las tasas de retorno más altas entre las cinco especies de salmón del Pacífico estudiadas, mientras que la trucha arcoíris migratoria, o steelhead, también da señales de recuperación.
Del seguimiento participan el Servicio de Parques Nacionales, el USGS, la agencia NOAA Fisheries, la Oficina de Reclamación, distintas universidades y la propia comunidad Lower Elwha Klallam. Más de una década después de la demolición, el proceso ecológico sigue en marcha: el río continúa modificando su cauce y redistribuyendo sedimentos mientras distintas especies recuperan territorios a los que no accedían desde hacía generaciones.
Nota basada en una publicación de Clarín.



