Caputo dijo que la mora bancaria «no representa ningún riesgo sistémico»
El ministro de Economía descartó usar fondos públicos para atender la mora crediticia y afirmó que los bancos "lo están haciendo bien". También proyectó un 2027 "supertranquilo" pese a las elecciones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo económico del Gobierno durante su exposición en la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), donde abordó la suba de la mora crediticia, el escenario electoral de 2027 y la situación de la industria.
Sobre el aumento de la mora, Caputo sostuvo que se trata de un problema que debe resolverse dentro del propio sistema financiero y descartó cualquier intervención con dinero estatal. «No podemos usar la plata de los contribuyentes para compensar a entidades financieras cuyo trabajo es dar crédito», afirmó.
El funcionario atribuyó parte de la situación a un proceso de aprendizaje, luego de años en los que, según dijo, los bancos tuvieron más incentivos para financiar al Estado que para otorgar crédito al sector privado. Remarcó que «la mora va a ir cayendo» y que las entidades «se están portando muy bien porque están sentándose con todos los clientes, están refinanciando a largo plazo a tasas más bajas».
Caputo precisó que el Banco Nación ya realizó «más de 100.000 operaciones de refinanciamiento, por 500.000 millones de pesos» y concluyó que la mora «no representa ningún riesgo sistémico» y que «es un tema que los bancos están resolviendo ellos y lo están haciendo bien».
Consultado por el escenario electoral de 2027, el ministro se mostró optimista: «Yo sí pienso que va a ser un año nada que ver con lo que se dice, supertranquilo», dijo. Aclaró, sin embargo, que el Gobierno no trabaja sobre una hipótesis optimista sino sobre escenarios de máxima tensión: «Nosotros nos preparamos para lo peor de las situaciones».
En esa línea, defendió la estrategia de anticipar el programa financiero: «Por eso anunciamos el programa financiero del 2026 y 2027 más de un año y medio antes», señaló, y afirmó que la situación actual es más sólida que meses atrás gracias a la acumulación de reservas: «El Banco Central compró casi 15.000 millones de reservas».
El ministro vinculó la posibilidad de una crisis con el estado de las variables macroeconómicas: «Las crisis no se dan de casualidad, se dan cuando los fundamentals de un país están mal», sostuvo, y agregó que «si vos tenés la macroeconomía en orden, no es tan fácil desestabilizar».
Caputo también ratificó que el Gobierno no modificará su rumbo por el calendario electoral: «Desde lo económico, nosotros vamos a ser más ortodoxos que nunca», afirmó, y planteó que será la sociedad la que decida en las urnas: «Nosotros vamos a poner bien nuestro modelo arriba de la mesa y después la gente decidirá si quiere volver al pasado».
Sobre la industria, señaló que en los últimos años el sector operó con subsidios en costos, energía, tipo de cambio y precios, y aun así sufrió una fuerte caída en la etapa final de la gestión anterior, cuando «la industria cayó catorce puntos», según su cálculo. Afirmó que la salida pasa por una mayor integración con el mundo y por la reconversión empresaria, y que el Estado debe acompañar con baja de impuestos, menos regulaciones, reducción del costo financiero y mejoras en infraestructura.
Fuente: Infobae.



